Cardio Vs Pesas

La principal duda de las personas que comienzan a ir al gimnasio es: ¿qué hacer?, ¿pesas o cardio?. Las personas comienzan a ir al gimnasio con la intención de perder peso, perder grasa y algunos otros para ganar músculo.

Por lo tanto, el primer paso es definir nuestro objetivo. Una vez que nuestro objetivo está definido es importante acercarnos con un profesional, en este caso un entrenador certificado es la mejor opción.



Se cree erróneamente que únicamente el cardio nos hará perder grasa y que el ejercicio de fuerza nos hará subir de peso, pero entonces, ¿qué es lo que debemos de hacer?


Comencemos por definir que es cada una de ellas.


  1. El ejercicio aeróbico (cardio), incluye ejercicios de intensidad baja-moderada y de larga duración. Para su realización el organismo necesita oxígeno para obtener energía a partir de hidratos de carbono y grasas. Entre los que se podrían incluir actividades como correr, bicicleta, nadar, caminar, etc.

  2. Por otro lado, se encuentra el ejercicio anaeróbico (pesas), que incluye ejercicios de alta intensidad y corta duración. Para realizarlo el organismo no utiliza oxígeno, pues necesita vías de obtención de energía más rápidas. Algunos ejemplos de este sería el levantamiento de pesas, las carreras de velocidad, etc.


Entrenar fuerza y cardio de forma combinada puede traer muchísimos beneficios y puede ayudarte tanto para perder grasa como para lograr la hipertrofia o mejoras cardiovasculares.

Si bien es cierto que al realizar ejercicio cardiovascular la quema de calorías es mayor (10-12kcal/min vs 8-10kcal/min), el ejercicio de fuerza promueve el desarrollo de masa muscular, la cual requiere más energía para su funcionamiento diario que la grasa, esto aumentará tu metabolismo en reposo, haciendo que tu cuerpo queme más calorías con el tiempo.


Como una alternativa más eficiente se propone el ejercicio de alta intensidad intermitente (HIIT) que se ha visto que tiene mayores efectos sobre la grasa subcutánea y abdominal.

Su principal característica es su potente estímulo lipolítico, ¿qué significa esto?, que produce una liberación de ácidos grasos libres desde nuestras reservas de grasa corporal para su utilización como energía; manteniéndose activa la lipólisis por varias horas post-ejercicio, siendo este mecanismo la base del ejercicio intermitente.


Se ha demostrado que una rutina de trabajo con pesas (en la que se reduzcan las reservas de glucógeno e incrementen los niveles de catecolaminas) seguida de ejercicio aeróbico, es capaz de generar un incremento cercano al 100% en la oxidación de grasa durante la sesión aeróbica, en relación al ejercicio aeróbico aislado.

El entrenamiento de fuerza es fundamental para tener un impulso extra.


Hará que nuestro cuerpo sea lo suficientemente fuerte para soportar y dar apoyo a nuestro peso corporal, a mantener la forma ideal durante otros ejercicios y a conseguir brazos y piernas fuertes.

Tener músculos fuertes significará un mejor rendimiento.

¿A qué nos lleva esto?... Hay que recordar que nuestro cuerpo es un maestro en adaptarse. Lo que significa que se hace mas eficiente cuanto más se acostumbra a una rutina. Por lo tanto, para obtener resultados de manera continua es necesario llevarlo fuera de su zona de confort con entrenamientos combinados, que nos ayudarán a quemar grasa de forma mas eficiente, a aumentar la resistencia pero también nos ayudará a ganar músculo y por ende a una mayor quema de calorías.

Por lo tanto, ¿cuál es el ejercicio más recomendable para brindarnos un resultado?

El mejor ejercicio es aquel que disfrutes y te permita ser constante


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